
Una nave industrial vaciada y limpiada de arriba abajo, en vídeo
Vaciado de naves, talleres y locales industriales en Manresa
Vaciar una nave no es una mudanza grande. Es una operación con un destinatario concreto —el propietario, el comprador o el administrador concursal— que va a recorrer el inmueble el último día con un papel en la mano y va a decidir si lo acepta o si retiene tu aval unos meses más. Todo lo que hacemos está pensado desde ese momento final hacia atrás. Por eso la primera cosa que pedimos en Manresa no es el plano ni los metros, sino el contrato: la cláusula de devolución de un arrendamiento industrial suele decir cosas muy concretas que la mayoría de titulares no ha releído desde que firmó, como que el inmueble se entrega en el estado inicial, que las mejoras y las instalaciones aportadas por el arrendatario se retiran, que el pavimento debe quedar sin anclajes vistos o que cualquier perforación en solera se repone. Un vaciado que ignore ese texto puede quedar impecable a la vista y aun así no valer para devolver llaves. A partir de ahí el trabajo se ordena en fases. Primero el inventario de activos, que es donde se decide buena parte del coste: recorremos la nave anotando maquinaria, racking, stock, paletería, mobiliario, chatarra y equipos informáticos, y clasificamos cada partida en cuatro destinos posibles. Lo que tiene mercado de segunda mano se revende y su valor se descuenta de la oferta. Lo que solo vale por material se achatarra y se pesa. Lo que puede seguir siendo útil se entrega a entidades receptoras cuando el titular lo autoriza. Y lo que no puede salir de la empresa por confidencialidad —stock con marca, moldes, utillaje propio, documentación, discos y equipos— se destruye con certificado, que es un punto que en el Bages se pide más de lo que parece. Después viene la parte física, que en las naves antiguas de Manresa es la que se subestima.
Las máquinas de una nave veterana no están apoyadas: están atornilladas a bancadas de hormigón con pernos químicos, alineadas sobre fosos, alimentadas por líneas de aire y por canalizaciones que atraviesan la solera, y a veces encajadas debajo de un altillo levantado sin proyecto años después. Retirarlas significa cortar, desanclar, gestionar el hueco que dejan y, sobre todo, decidir qué se hace con el suelo, porque la mayoría de discusiones en la entrega no se producen por lo que queda dentro sino por cómo ha quedado el pavimento. Nosotros reponemos, tapamos pasos y arquetas abiertas y lo documentamos. El racking merece su propio párrafo porque es donde más se improvisa. Una estantería industrial se desmonta en el orden inverso al que se montó y por fases, no tirando de la primera bastidor que se afloja; hacerlo mal deforma largueros y puntales y convierte en chatarra un material que tenía valor de reventa. Nosotros valoramos el rack antes de tocarlo, separamos lo que sale entero de lo que ya estaba dañado, y dejamos anotado el estado de placas de anclaje y del propio suelo, porque la propiedad lo va a mirar. También conviene una aclaración: no vendemos estanterías de ocasión ni somos un almacén de segunda mano, aunque el material recuperado tenga salida. Terminamos donde empezamos, en los papeles. Cada flujo que sale de la nave lleva su código LER y su documentación de traslado con gestor autorizado, el stock destruido lleva su certificado y el conjunto se entrega como un dossier con inventario firmado, reportaje fotográfico de antes y después y acta de entrega. Ese expediente es lo que el propietario necesita para aceptar la nave, lo que el administrador concursal incorpora al procedimiento y lo que evita que una fianza se quede parada. Puedes ver dónde trabajamos o contarnos tu caso desde contacto.
Lectura de la cláusula de devolución
Antes de medir volumen leemos qué firmaste: mejoras a retirar, estado exigido del pavimento, instalaciones que se quedan y qué se considerará desperfecto el día de la entrega.
Inventario y valoración de activos
Recorremos la nave partida por partida y clasificamos en cuatro destinos: reventa, achatarrado, entrega a entidad receptora y destrucción certificada. Lo recuperado se descuenta antes de firmar.
Desanclaje de maquinaria
Cortamos y liberamos máquinas fijadas a bancada, pernos químicos y solera, con sus líneas de aire, cuadros y extracción, y dejamos identificado cada hueco que queda abierto.
Desmontaje de racking y estanterías
Bajamos la estructura por fases y en el orden inverso al montaje, separamos el material que sale entero del ya deformado y anotamos el estado de placas de anclaje y suelo.
Retirada de stock, paletería y mobiliario
Sacamos existencias, cajas, palés, embalaje, mobiliario de oficina y equipamiento de taller, separados en origen para que cada flujo salga por su vía.
Chatarra y metales separados
Clasificamos y pesamos el metal por materiales en lugar de mezclarlo, porque separado vale más y ese valor va a tu favor en la oferta, no al nuestro.
Reposición de pavimento y cierre
Reponemos la solera donde hubo anclajes, tapamos pasos, arquetas y perforaciones y dejamos el interior barrido para la visita de aceptación.
Destrucción certificada
Stock con marca, moldes, utillaje propio, documentación y equipos informáticos se destruyen con certificado, para que no reaparezcan en un mercado paralelo.
Expediente documental y acta
Cada trabajo se cierra con inventario firmado, reportaje fotográfico de antes y después, documentación de residuos por código LER y acta de entrega para la propiedad.
Cierres, traspasos, ventas y concursos: cuándo entra un equipo
Entramos cuando vence un arrendamiento industrial y hay aval retenido, cuando se traspasa o se vende la nave y el comprador la quiere despejada, cuando la empresa se traslada o cesa, cuando un juzgado y una administración concursal fijan el calendario, y cuando una familia recibe en herencia una nave cerrada que nadie ha abierto en años.
Motivos contractuales
- Vencimiento de arrendamiento industrial
- Entrega de llaves con aval retenido
- Traspaso a una actividad nueva
- Venta del inmueble con fecha de escritura
Motivos de empresa
- Cese de actividad
- Traslado a otra planta
- Concurso de acreedores y liquidación
- Nave heredada y cerrada hace años
Qué entra en un vaciado industrial completo
Un vaciado completo incluye la lectura del contrato y la visita técnica, el inventario de activos valorado en cuatro destinos, el desmontaje del racking y el desanclaje de la maquinaria, la retirada separada de stock, paletería, mobiliario y chatarra, la gestión de cada flujo con su código LER y su gestor, la reposición del pavimento y un dossier de cierre con acta de entrega.
Lectura del contrato y visita técnica
Revisión de la cláusula de devolución, recorrido del inmueble y comprobación de anclajes, foso, altillo, accesos y estado del pavimento.
Inventario de activos valorado
Clasificación partida por partida en reventa, achatarrado, entrega a entidad receptora y destrucción certificada, con el valor descontado por escrito.
Desmontaje, desanclaje y retirada
Racking bajado por fases, maquinaria liberada de bancadas y acometidas, stock, paletería, mobiliario y chatarra separados en origen.
Gestión de residuos con trazabilidad
Cada flujo con su código LER y su documentación de traslado al gestor autorizado, y peligrosos identificados y derivados a empresa acreditada.
Reposición, cierre y dossier
Pavimento repuesto donde hubo anclajes, huecos y arquetas tapados, interior barrido y expediente con fotografías, documentación y acta de entrega.
Naves antiguas del textil y del metal frente a nave de polígono nuevo
Una nave de dientes de sierra del textil manresano, con entreplanta añadida, foso y maquinaria atornillada a una solera de hace sesenta años, no se vacía igual que una nave-caja de polígono reciente con muelle y suelo continuo. Cambian los accesos, los medios de elevación, el orden del desmontaje y, sobre todo, lo que aparece debajo.
El orden en que se vacía una nave sin discutir después
Trabajamos en cinco tramos: contrato y visita, inventario valorado, desmontaje y desanclaje, retirada con trazabilidad, y reposición con acta. En cada tramo sabes qué se está haciendo, qué sale de la nave y adónde va, y todo queda registrado para que la propiedad pueda revisarlo sin depender de nuestra palabra.
Contrato y visita
Leemos la cláusula de devolución y recorremos la nave: anclajes, foso, altillo, accesos y estado del pavimento.
Inventario valorado
Clasificamos cada partida en reventa, achatarrado, entrega o destrucción, y descontamos lo recuperable por escrito.
Desmontaje y retirada
Racking por fases, máquinas desancladas, stock y chatarra separados en origen y cada flujo a su gestor autorizado.
Reposición y acta
Pavimento repuesto donde hubo bancadas, huecos tapados y dossier con fotos, documentación y acta de entrega.
La diferencia entre sacarlo todo y poder devolver llaves
Sacarlo todo es la parte fácil. Poder devolver llaves exige además que el suelo esté repuesto, que las mejoras que el contrato obligaba a retirar hayan salido, que los residuos peligrosos hayan ido a quien podía recibirlos y que exista un papel de cada cosa. Conócenos un poco mejor antes de decidir.
Empezamos por lo que firmaste
La cláusula de devolución decide el alcance mucho más que los metros cuadrados. Leerla antes evita descubrir a mitad de obra que había que retirar una entreplanta entera.
El valor recuperado va a tu favor
Maquinaria con salida, racking entero y metal separado se valoran y se descuentan en la oferta, no se convierten en un ingreso silencioso del proveedor.
Sabemos qué hay debajo del suelo
Bancadas, pernos químicos, fosos, canalizaciones y arquetas. Levantar una máquina es la mitad del trabajo; la otra mitad es cómo queda la solera después.
Racking desmontado para que siga sirviendo
Bajarlo en el orden inverso al montaje conserva largueros y puntales. Hacerlo a la brava convierte en chatarra un material que valía dinero.
Peligrosos identificados y derivados
Fibrocemento, aceites, disolventes, envases contaminados y refrigerantes se dejan fuera del alcance y van a empresa acreditada. Preferimos decirlo a improvisar.
Cierre documentado, no solo limpio
Inventario firmado, fotos de antes y después, documentación por código LER y acta de entrega: el paquete que la propiedad necesita para aceptar y liberar el aval.
Lo que cuentan quienes ya han devuelto su nave
«Nos avisaron de que el contrato exigía dejar la solera sin anclajes. Nadie más lo había leído.»
Titular de nave, Bufalvent
«Bajaron el racking entero sin doblar un larguero y lo descontaron de la factura.»
Responsable de almacén, Sant Fruitós de Bages
«Con el dossier de residuos y el acta, la propiedad nos devolvió el depósito en dos semanas.»
Gerente, Pont Nou
Cuéntanos qué te pide el propietario y qué hay dentro
Dinos qué hay anclado al suelo y te decimos cómo queda después
936 940 451